Solapas principales

El futuro de Montakit Fuenlabrada: manual de crisis

  • Seguirá buena parte del núcleo duro del equipo (Bellas, Urtasun, Marc García, Bobrov y Ehigiator).
  • La renovación de Paco García, la primera piedra.
  • El equipo que más rápido se ha movido en el mercado.

Se dice que de las crisis nacen las oportunidades, aunque al final casi siempre es que unos que antes eran ricos ahora lo son más. Como sea. No es exactamente riqueza la palabra con la que se podría definir cómo sale Fuenlabrada de toda esta pesadilla de temporada 19/20, pero desde luego que sale en una mejor situación de la que lo estaba antes de la pandemia global. De un más que probable descenso, Fuenlabrada ha pasado, para empezar, a mantenerse otro curso más en ACB. De paso, además, ha dispuesto de más tiempo que los equipos aún en competición para comenzar a planificar.

Y ahí ha tirado Ferrán López de agenda, de un manual de crisis que ya debe tener escrito de otras temporadas de susto, quizás la de 2015, o quizás, incluso, la propia temporada pasada. Más pronto que ningún otro equipo en ACB, Fuenlabrada puede decir que tiene prácticamente del todo cerrada la plantilla con la que tratará de mantenerse en ACB por decimosexta campaña consecutiva. El propio director deportivo reconoció que, una vez confirmada la permanencia, comenzó en seguida a trabajar en opciones que ya tenía trabajadas, en jugadores que ya seguía o con los que ya había tenido contacto y así llegó el retorno de Siim-Sander Vene o la incorporación de Obi Emegano, fichajes que Fuenlabrada ya tenía cerrados antes siquiera de que los equipos volvieran a los entrenamientos para la fase final de la temporada. Así, Fuenlabrada afronta el verano y el tiempo que haya de transucrrir hasta el inicio de la nueva temporada con los deberes hechos.

Un actuar previsor en el que además se puede ver bastante foco en lo económico, habiéndose mantenido casi la mitad del bloque (un cinco inicial de jugadores que continuan sería algo como Bellas, Urtasun, Marc García, Bobrov y Ehigiator, nada mal) y habiendo incorporado jugadores de perfil medio, como Vene o Emegano y apuestas como Meindl y Samar. Vital lo económico más que nunca en el presupuesto más modesto de la ACB para una temporada en la que, por el momento, no llegarán nuevos abonados y en la que aún está por ver si se podrá jugar con público desde el arranque o ese ingreso también se verá reducido.

Ya en último plano, y parece mentira que así sea, Fuenlabrada afronta una reconstrucción como no había afrontado desde 2015, con un equipo que viene de un casi-descenso y que tendrá que trabajarse de nuevo los roles, la asunción de galones, la conexión con la grada y todo lo que supone reconstruir un proyecto. Esta vez, además, no puede echar mano de Marko Popovic.

JUGADORES CON CONTRATO

Tomás Bellas: el base madrileño fue, basicamente, el mejor jugador de Fuenlabrada el pasado curso. Después de un primer año en el que no terminó de convencer y una renegociación de su contrato, Tomás fue durante la práctica totalidad de todo el pasado curso el único base en plantilla. De primeras le acompañó un E. J. Rowland al que la salud desde un principio no parecía que le fuera a acompañar, aunque se le mantuvo en nómina. Para cubrir su espacio llegó un parche como Richotti y, para cuando el club pudo cubrir con garantías ese espacio con Jerome Randle, le duró la suerte 12 minutos. Esto hizo que Bellas fuera el que cargara con la dirección del equipo durante todo el curso, incluso forzando cuando llegaron las molestias físicas. No solo aprobó, si no que se vio del mejor baloncesto que Tomás Bellas ha practicado en ACB. Tiene contrato para un curso más, es cupo y viene en su mejor momento.

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Tomás Bellas. Foto: Ekaitz Otxoa

Álex Urtasun: campaña agridulce para el pamplonica. Después de quedarse sin sitio en las plantillas ACB al principio de curso, Fuenlabrada volvió a recurrir a él como temporero 4 campañas después de destacarse con el equipo del sur de Madrid precisamente en ese mismo contexto. Y aterrizó como si nunca se hubiera ido: promediando casi 14 tantos por partido en sus primeros 6 encuentros con Fuenlabrada. Sin embargo, a los 6 minutos de partido ante Zaragoza se lesionaría y desaparecería del mapa durante 2 meses. A su vuelta, con Paco García ya en el banquillo, sus participaciones se vieron reducidas a apenas 5 minutos en el parqué por encuentro. Ese buen arranque sin embargo sí que le sirvió para firmar un contrato por lo que restaba de temporada y otra más que ahora afrontará.

Marc García: importante progresión la del alero catalán en la 19/20. García empezaba jugando con máscara y siendo señalado como Cuspinera por su bajo nivel defensivo y terminaba arrebatándole muchos minutos a un mal Christian Eyenga. Hasta en 6 encuentros acabó el catalán como máximo anotador de su equipo en una campaña en la que Fuenlabrada tuvo difícil encontrar un referente claro en la anotación. Ahora afrontará su último año de contrato sin Eyenga por delante y con bastantes más opciones de ser titular en el '3'. Por edad, por progresión y por rol puede estar ante su temporada más importante en ACB.

Vyacheslav Bobrov: aún le restaba una temporada de contrato y este verano Fuenlabrada ha decidido ampliar un año más su vinculación con Bobrov, que firmaba hasta 2022 con el conjunto del sur de Madrid. En el '4' han encontrado a un testigo para recoger la energía de Ian O'Leary y para erigirse en uno de esos nexos con la grada tan vitales en el Fernando Martín con el importante cambio de ciclo que han enfrentado desde el pasado verano. Además, Bobrov puede aportarle a Paco García esa dosis de juego físico y atlético que se buscaba en el mercado este verano y, de nuevo como con Gillet, ser una alternativa diametralmente opuesta a Vene para el puesto de '4'.

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García y Ehigiator, futuro de Fuenlabrada (ACB Photo / B.B. Hojas).

Osas Ehigiator: el pívot andaluz iba a ser rotación el pasado curso en su primer año como jugador de una plantilla ACB y terminó respondiendo de manera tan positiva que le arrebató varias titularidades a Mockevicius y llegó a jugar casi tantos minutos como él sobre el parqué (18 por partido del lituano, 14 del andaluz). No es extraño pensar entonces que su rol pueda crecer aún más esta temporada que su pareja de baile volverá a ser un pívot cuyos minutos tendrán que ser controlados y porque, de hecho, se lo ha ganado Ehigiator por mérito propio, llegando a ser convocado incluso ya para una ventana FIBA. Su contrato se extiende hasta 2022 y va a ser, sin duda, una de las nuevas caras del proyecto.

Njegos Sikiras: en la otra cara de la moneda está Sikiras. El bosnio era la otra apuesta joven de la pasada campaña, pero tuvo sus minutos tan caros en un puesto, el de '4', muy bien cubierto con hasta tres opciones (Gillet, Eyenga y Bobrov) por delante de él, que su primera temporada en ACB apenas se ha traducido en 17 minutos en pista repartidos en 6 participaciones distintas. Para rematar, su salida en forma de cesión no se culminó hasta el último día de febrero, con tiempo para participar apenas en 2 partidos con el Peixegalego antes de que se sucedieran todos los acontecimientos del Covid-19. Un total de 44 minutos de competición en todo el pasado curso que este año no pueden replicarse. Es por eso que Fuenlabrada estaría buscándole una nueva cesión en LEB Oro.

ACABAN CONTRATO

E. J. Rowland: lo que más sorprende al echar un vistazo a los números de Rowland el pasado curso es que llegara a sumar hasta 11 partidos sobre el parqué, porque su figura estuvo tan difusa que apenas se recuerda alguna buena acción del base estadounidense. Rowland firmaba en verano para ser titular y ya desde el principio los problemas físicos le mantuvieron más minutos fuera que dentro de la cancha, ausentándose de las listas ya desde la jornada 5. Pasó en ese momento al ostracismo sin ninguna especificación clara sobre cuáles eran sus problemas. Volvería también de pronto a mitad de la campaña y con la misma sorpresa con la que reapareció volvió a caerse de las listas, con, incluso, varias indirectas de Cuspinera en rueda de prensa sobre su estado de forma o su implicación. Y, de la misma forma misteriosa con la que apareció y desapareció el pasado curso, parece que se le ha visto por última vez con la camiseta de Fuenlabrada.

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Richotti buscará una nueva mano en ACB (ACB Photo / A. Pacheco).

Nico Richotti: llegó como parche para el base y terminó siendo un comodín tanto para Cuspinera como para Paco García. El ex-capitán de Tenerife aportó buenos minutos de defensa e intensidad, dosis de vetarania y por el caminó se anotó varias acciones decisivas en victorias como las de Murcia o Badalona. Firmó dos contratos de un mes y un último hasta el fin de curso y no ha habido, hasta el momento, más noticias sobre él. La posibilidad de que se le busque un hueco en plantilla a Ziga Samar más todo lo que se tiene ya firmado en ese puesto de '2' dejaría sin espacio al argentino.

Karvel Anderson: aunque las sensaciones que deja son diametralmente opuestas, Anderson fue el jugador que más problemas físicos tuvo durante la campaña sólo después de E. J. Rowland. Con hasta 2 lesiones de considerable duración, Anderson, que llegó a forzar su vuelta en algunos momentos, fue de los mejores jugadores de Fuenlabrada el pasado curso a pesar de solo sumar 15 participaciones. Respondió a su reputación de gran tirador y además sumó en muchos otros apartados, mostrándose un capacitado pasador, un jugador inteligente en la toma de decisiones e, incluso, un defensor más que digno, dejando para el recuerdo el tapón a Lecomte en la victoria a Murcia. Su buena campaña en su debut en ACB seguramente haya elevado su caché a números de equipo de competición europea, números con los que Fuenlabrada no puede competir.

Pierre Gillet: aunque su llegada no fue la más llamativa el pasado curso, es posible que Gillet pudiera aspirar a ser el mejor fichaje de Fuenlabrada en la 18/19. El belga se adaptó desde el primer instante a la figura ya clásica del '4' abierto en los sistemas de Cuspinera y se terminó convirtiendo en titular por delante de Bobrov. Hay que hacer mucha memoria para recordar una mala decisión de Pierre Gillet, cuyo papel ofensivo se limitó evidentemente al triple, pero que no tuvo timidez a la hora de tomar alguna suspensión más forzada si el contexto pedía que así lo hiciera y que, por encima de todo, ayudó al equipo sobremanera en defensa y en el rebote.

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Duelo en el '4' entre Doornekamp y Gillet (ACB Photo / B.B. Hojas).

Jerome Randle: lamentablemente no hay mucha historia que contar sobre Randle en Fuenlabrada. El experimentado base llegaba a finales de febrero, aprovechando el final de la competición en Australia, para dar por fin carpetazo al compañero de Bellas en la dirección que había sido una laguna durante toda la campaña. En su primer encuentro, se lesionaba de gravedad para lo que restaba de temporada. Fuenlabrada le ofreció de manera instantánea una renovación que el base en seguida rechazó para, probablemente, continuar su carrera en Australia una vez recuperado de la lesión.

Anthony Brown (gracias a Ruben por el recordatorio en Twitter): en el vaivén de nombres de los exteriores de Fuenlabrada, por donde llegaron a pasar algunos que se terminaron quedando y de los que ya hemos hablado, pero también otros (Sergi Vidal, Scott Wood, Francis Alonso o el casi-retorno de Ivan Paunic) que no corrieron la misma suerte, Brown fue de los pocos que llegó con un contrato firmado hasta el final del curso. El norteamericano era un '3' de los de raza: perfecto por estatura para defender a casi cualquier otro alero de la liga, con brazos largos, buen salto, rápido en el catch & shoot... Una serie de virtudes que le hizo, de hecho, disputar hasta 4 partidos de los 10 en los que participó como titular por delante de Eyenga. Aún así, Brown no tuvo tiempo de destacarse (7 puntos y apenas 6 lanzamientos a canasta por encuentro), pero sí de dejar una gran actuación ante Barcelona (17 puntos y 5 asistencias con 3 triples) y un buen nivel defensivo en general.

Christian Eyenga: la decisión de darle la capitanía a Christian Eyenga el pasado curso era una moneda lanzada al aire. El congoleño era uno de los jugadores con mejor conexión con la grada y con mayor carácter de la plantilla, pero también había demostrado en numerosas ocasiones no saber cuando o cómo mostrar todo ese carácter, coleccionando un importante historial de faltas técnicas. A este nuevo rol de capitán que suponía un reto ya de por sí importante para 'Matrix' había que sumar que venía de una campaña en la que había jugado con molestias y su tiro venía resentido desde entonces. Además, ahora tenía que afrontar mucha más relevancia en el juego de ataque, siendo la primera o segunda opción en los estáticos, un juego más on-ball y con bote, muy lejos del que es para Eyenga su escenario ideal: con espacios, pudiendo correr y finalizar lo más cerca de aro posible. El resultado fue su peor campaña en Fuenlabrada con 9,1 puntos y apenas un 7,6 de valoración por encuentro y un 52,3% desde la línea de personal que le fue lastrando cada vez más. Firmó una renovación el pasado curso de 1+1 y, según Ignacio Ojeda, parece que ante San Pablo Burgos podría haber vestido la camiseta de Fuenlabrada por última vez.

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Con la salida de Eyenga Fuenlabrada cambiará de capitán (ACB Photo / B.B. Hojas).

SALIDAS CONFIRMADAS

Egidijus Mockevicius: a nadie le pasa por alto, repasando las plantillas de Fuenlabrada de, al menos, el último lustro, que la posición que más quebraderos de cabeza le ha generado a la dirección deportiva es la del '5'. Nogueira, Akindele, Olaseni, Stevic, Karnowski, Hettsheimeir, Xavi Rey... todos ellos han sido pívots y todos han durado una campaña o menos en la disciplina del Baloncesto Fuenlabrada en el último lustro. Larga lista a la que ahora se incorpora Egidijus Mockevicius. El pívot lituano tuvo problemas desde el primer momento para sumar muchos minutos en cancha, primero con las faltas y luego con el fondo físico frente a un ritmo, el de ACB, que le hacía correr la pista o emparejarse en missmatches de manera mucho más asidua a la que probablemente estaba acostumbrado. Esto se tradujo en una falta de consistencia que le terminaría alejando de la titularidad en favor de Ehigiator. Con todo y con ello, Mockevicius sí mostró una enorme capacidad para ser productivo en pocos minutos, siendo resolutivo en el pick and roll y mostrando flashes, incluso, de dominio absoluto del rebote defensivo y ofensivo, para el cual tiene un talento especial. Virtudes que le sirvieron para promediar 7,1 puntos, más de 2 rebotes ofensivos y 9,5 de valoración por encuentro, pero no para sumar más de 18 minutos en el parqué por partido.

FICHAJES

Melo Trimble: empezamos este repaso de llegadas ya confirmadas por la más ambiciosa de todas. Trimble llega a la ACB en el momento perfecto, tras su frustrada llegada a Estudiantes hace unos meses, con muy buenas experiencias en Australia y Puerto Rico y con algunas miradas de clubes Euroliga o del otro lado del charco observando cómo lo hace en la liga europea más competitiva. Trimble va a ser titular en Fuenlabrada y va a poder absorber muchos minutos de posesión en sus manos, que es como él sabe ser más productivo. Con capacidad para anotar en un amplísimo abanico de situaciones y una toma de decisiones cada vez mejor, su debut en ACB valdrá, además de para darle tranquilidad a Fuenlabrada en un puesto en el que lo pasó muy mal el pasado curso, para poder ver en qué se traduce su juego en la alta competición.

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Melo Trimble

Obi Emegano: la otra gran noticia del fichaje de Trimble es que supondrá un perfecto fit para Obi Emegano. El escolta nigeriano es un tirador eminentemente off ball. Casi todo lo que produce lo hace desde el catch and shoot y tener al lado a un jugador que va a absorber tantos minutos de posesión y dobles marcas como Melo Trimble le va a dar un montón de tiempo y espacio para tirar. Y ahí Emegano ha demostrado ser letal. La otra noticia de su llegada es que por primera vez en muchas campañas el escolta de Fuenlabrada responde a un perfil de escolta más puro, y no de esa especie de base anotador o de combo guard como lo eran Marko Popovic, Pako Cruz o Karvel Anderson. Emegano tiene más tamaño y físicamente supone una mejora clara.

Leo Meindl: con la llegada de Meindl el equipo del sur de Madrid va a conseguir, principalemten, dos tareas: firmar un salario moderado en una temporada de cinturones apretados y no plantearle a Marc García otro gran alero titular por delante de él. No quiere decir esto que Meindl vaya a ser seguro suplente, pero el brasileño tiene ante sí un importante reto de adaptación pricipalmente a la velocidad de juego de la ACB. Leonardo es un alero fuerte, de espaldas anchas que puede emparejarse al poste y defender duro y que cuenta con un destacable manejo de balón y un buen touch cerca del aro. No es, eso sí, precisamente un jugador explosivo y habrá que ver cómo consigue que su tiro (37,9% de acierto en el triple) pueda tener una buena traslación a España, necesitando tanto tiempo y espacio como solía tener en Brasil.

Siim-Sander Vene: cubrirá casi punto por punto lo que fue Gillet la pasada temporada, aunque está por ver si Vene es capaz de decidir tan bien como el belga. Lo que sí supone es un salto en potencial ofensivo: Vene tiene un abanico más amplio de recursos en ataque y es, en general, mejor atleta. Pequeñas mejoras a un puesto de '4' que va a presentar, en pequeños rasgos, una línea continuista, con una opción para jugar abierto (Vene) y otra para jugar más cerca de los aros (Bobrov).

Siim-Sander Vene (Foto: ACB Photo / Albert Martín)

Siim-Sander Vene (Foto: ACB Photo / Albert Martín)

Robert Upshaw: otra apuesta para el '5'. Upshaw es un pívot bastante clasíco, muy grande, intimidador, gran taponador y que ha desarrollado especialmente en sus últimas dos campañas, en Polonia y Turquía, recursos ofensivos de espaldas al aro. Es un pívot al que no es raro ver algo pasado de peso o pesado en general y que sufre sobremanera en los desplazamientos laterales, por lo que parece previsible que sufrirá en missmatch con jugadores pequeños o en emparejamientos con pívots rápidos, pero sí que sabe servirse de su envergadura para recuperar espacio en situaciones desfavorables. Aún así, por perfil físico y defensivo, Upshaw podría dar un gran salto a la pintura de Fuenlabrada si la apuesta sale bien esta vez.

RUMORES

Ziga Samar: firmó el pasado verano con Fuenlabrada tras salir de las categorías inferiores del Real Madrid e inmediatamente salió cedido dirección Zamora, en LEB Plata. Allí, el base esloveno ha demostrado nivel de sobra para la categoría siendo el cuarto mejor anotador (10,6 puntos) de un equipo con los puntos muy repartidos y el mejor pasador (3,8 asistencias), valorando por encima de 11 tantos por encuentro. En su debe, mejorar su toma de decisiones y su tiro para levantar unos porcentajes algo pobres (29% desde más allá de los 6,75, 41,5% en tiros de campo). Encestando asegura que sería él quien cubriría un puesto de la plantilla que parece será de rotación como tercer base o tercer escolta, debido a su buen tamaño (1'90).

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Chema González y Poirier luchan por un rebote (ACB Photo / E. Cobos).

Chema González: otra vez parece que se cruzarán los caminos de Chema González y Fuenlarbada. Queda un quinto puesto en la rotación interior que podría cubrir el pívot zaragozano, según Ignacio Ojeda. El maño, que disputaba el pasado curso en LEB Oro con Palma, con unos más bien discretos 4,5 puntos y 4,3 rebotes en algo más de 15 minutos de juego volvería para cubrir un puesto en el que ya había pasado la mayoría de sus días en Fuenlabrada. De momento, habría firmado a prubea por 2 meses, tiempo en el que probablemente Paco García pudiera decidir si busca en ese quinto interior un hombre de pintura como González o alguien que pueda jugar más abierto.

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Comentarios

Como no se permita publico en los partidos, Fuenlabrada lo va a pasar realmente mal. La presión de la afición y los bombos a pie de pista para árbitros y rivales siempre ha sido un plus en su cancha. Jugar a puerta cerrada como si un campo neutral se tratase va a suponer de 4 ó 5 victorias menos que sacaban adelante con el factor cancha en cada temporada.
Los "piscinazos" de Marc Garcia y Tomas Bellas no serán lo mismo sin el ´publico montando en cólera por que "agreden" al jugador. Los árbitros tragarán menos.