Febrero puede parecer un mes de transición en la Euroliga. Error. En las grandes ligas es todo lo contrario, los campeonatos empiezan a ganarse en Febrero. Con la clasificación apretada como pocas veces y media docena de equipos separados por una victoria, cada partido empieza a contar “el doble”. El Play-In ya no es una idea lejana: es un muro que se acerca y nadie quiere chocarse de frente… o puede que al final de la jornada 38 sea un muro al que querer encaramarse.

Euroliga: cuando el Play-In deja de ser un plan B

La gran trampa del Play-In es pensar que es solo un partido más. No lo es. Es desgaste, presión y cero margen de error antes de los playoffs, lo que coloquialmente se llama una “lotería”, donde te puede caer un rival fácil o un rival imposible de batir. La liga regular está tan apretada que, evitarlo se ha convertido en el verdadero objetivo silencioso de febrero y marzo.

Los números no engañan:

  • 22 victorias suelen garantizar top 6
  • 21 te dejan vendido a los averages
  • 20 o menos, casi siempre Play-In

Con este escenario, los españoles no pueden permitirse los próximos dos meses resultados mediocres, precisamente cuando los partidos Euroliga comienzan a ser a cara o cruz por la importancia que cobran.

Real Madrid: calendario duro, margen real

El Real Madrid parte desde una posición privilegiada, pero su calendario es probablemente el más exigente de los cuatro. Visitas a canchas como Partizan, Zalgiris, Olympiacos o Fenerbahce convierten cualquier despiste en un problema serio.

La buena noticia para los blancos es clara: dependen de sí mismos. Tienen suficientes partidos en casa y un diferencial de puntos que les protege en posibles empates. Si el Madrid es capaz de cumplir en el WiZink y rascar una o dos salidas grandes, el Play-In debería quedar lejos.

Pronóstico lógico jornada 38: 22-16 o 23-15, top 6 asegurado y opciones reales de top 4 si aprieta en casa.

Valencia Basket: el tapado que debe rematar

Valencia Basket ha construido su temporada desde la regularidad, pero ahora llega el tramo más incómodo. Su calendario mezcla partidos asequibles con varios duelos directos que pueden cambiarlo todo en una semana.

La Fonteta será el factor diferencial. Si Valencia mantiene su fortaleza como local ante rivales directos como Barça, Milán o Panathinaikos, tendrá medio camino hecho. Fuera no necesita heroicidades, solo evitar caer en dinámicas negativas. El peligro está claro: fallar en casa ante equipos de la parte baja. Eso sí sería letal.

Pronóstico lógico jornada 38: 22-16, peleando hasta el final por el top 6, con muchas opciones reales de evitar el Play-In.

Barça Basket: el calendario más traicionero

El Barça Basket es el equipo que más vive al límite por el contexto que se ha ganado a pulso en las 26 jornadas ya disputadas. Su calendario está lleno de partidos incómodos, canchas calientes y rivales sin presión que pueden estropearle el plan.

En este escenario la clave para los hombre de Xavi Pascual va a ser la cabeza. El Barça necesita ganar lo que toca ganar en casa y no encadenar derrotas fuera. Si entra en modo montaña rusa, el Play-In aparecerá de sopetón frente a sus narices. Los duelos directos marcarán el camino. Cada victoria sumará doble, cada derrota pesará como una losa.

Pronóstico lógico jornada 38: 21-17 o 22-16, con riesgo real de Play-In si no cuida los averages.

Baskonia: febrero como última bala

Para Baskonia el calendario no engaña a nadie. No hay margen ni excusas. Muchos partidos en casa, sí, pero también presión máxima y la obligación de ganar casi todo para seguir con vida. Es lo que tiene haber hecho un inicio de Euroliga desastroso.

El problema no es solo su calendario, es la cantidad de equipos que tiene por delante, las victorias que tiene que remontar. Aunque gane varios partidos, necesitará fallos de los rivales directos. Aun así, febrero es el último mes para creer. Si no hay una racha victoriosa inmediata, el Play-In dejará de ser un objetivo y pasará a ser un milagro.

Pronóstico lógico jornada 38: 17-21 o 18-20, fuera del top 6 y peleando hasta el final por entrar en Play-In.