La continuidad de Sergio Scariolo lleva días en el alambre. Desde hace días, la silla del entrenador del Real Madrid Baloncesto vive un casting de nombres. Ergin Ataman, Dimitris Itoudis o Paco Redondo han sido algunos de los candidatos. Sin embargo, la bomba explotó cuando Pedro Martínez irrumpió en escena.
¿Es Pedro Martínez el tipo de entrenador que necesita el Real Madrid Baloncesto?
Cada entrenador tiene su escuela y prácticamente cada uno es único. Sin embargo, si hubiera que resumir en dos grandes corrientes, por simplificar, los técnicos que se adaptan a sus plantillas y los entrenadores que buscan que sus planteles se adapten a su estilo. Actualmente, las nuevas tendencias optan más por la segunda vertiente, mientras que la ‘old school’ se mantiene más cercana a la primera. En este sentido, la llegada de Pedro Martínez supone un paradigma diferente para el Real Madrid Baloncesto.
Tanto Chus Mateo como Sergio Scariolo han sido técnicos que han buscado más apoyarse en hacer sentir cómoda a su plantilla. También, han sido dos excelentes estrategas, con grandes planes de partido en los que han sabido encontrar las debilidades de su oponente. Sin embargo, no parece que el Real Madrid Baloncesto de Pedro Martínez vaya a funcionar de la misma manera. El técnico catalán tiene un estilo propio, además, llevado hasta las últimas consecuencias. El ritmo, la agresividad y la valentía para lanzar son innegociables. La plantilla blanca tendrá que adaptarse o, al menos, eso induce la carrera de la leyenda de los banquillos.
Los retos tácticos del campeón de la ACB en su nuevo equipo
Hay situaciones con las que la plantilla del Real Madrid Baloncesto va a tener que transigir. Aún se desconoce el nivel de aceptación de la noticia dentro del vestuario, pero históricamente muchas estrellas han sido reacias a este tipo de perfiles a los mandos. El concepto sobre el que orbita buena parte del estilo de Pedro Martínez es el rebote ofensivo. Cargar con 5 jugadores y defender desde arriba con mucho nivel de contacto es el ABC del técnico. A partir de ahí impone su ritmo. Genera segundas oportunidades, empareja pares defensivos a todo campo, fuerza pérdidas e invita al rival a precipitarse. Parece una cuestión baladí, pero vertebra muchas de las cuestiones que le han hecho campeón ACB.
Convencer a grandes estrellas de esfuerzos tales como cargar rebote siempre, defender a todo campo, ser agresivo y exponerse a cometer faltas y quedarse fuera, además de las rotaciones cortas que demanda este estilo no es tarea fácil. Si bien muchos estarán contentos en el apartado de la libertad para lanzar de tres en transición, la parte menos agradable puede traer su miga en el contexto de jugadores del caché que tiene el Real Madrid Baloncesto.
No todo son dudas sobre su encaje en el Real Madrid Baloncesto. De hecho, una etapa dorada como la de Pablo Laso también se fundamentó en una idea clara de juego. Además, hay varias piezas que podrían salir beneficiadas del modelo de juego de Pedro Martínez. Andrés Feliz y Theo Maledon no son Montero y Badio, pero su capacidad de penetración y su facilidad para cambiar los pasos en penetración puede lucir especialmente con el libreto del nuevo técnico. Todo ese entramado de bloqueos ghost (fintas de bloqueo para liberar espacios de penetración) y aclarados puede darle alas a dos jugadores con un potencial aún por acabar de explorar.