El Real Madrid Baloncesto comenzó el curso con ciertas dudas con su juego. Sin embargo, actualmente es un equipo temible en ACB y Euroliga. Después de varios encuentros midiéndose a la máxima élite del continente, se constata un cambio. Las circunstancias no son casuales, se ve otra energía, pero también hay pizarra detrás.
Los básicos del baloncesto elevan a otro nivel al Real Madrid
Hay varias situaciones de pizarra que han transformado a este Real Madrid Baloncesto. Sin embargo, el verdadero cambio sobre el que se cimenta la solidez del equipo está en dos básicos del juego. Por un lado, la plantilla demuestra en cada encuentro más energía y sostenida por más tiempo. Por otro, el equipo viene compartiendo más el balón y con mayor sentido.
Más energía y más sostenida
El equipo de Sergio Scariolo viene mostrando mucha más actividad defensiva. En los momentos de dudas iniciales el equipo se esforzaba en defensa. Sin embargo, hay un plus más, que se nota en un mayor uso de manos, de fintas, de rotaciones defensivas, etc. En este sentido, el Real Madrid Baloncesto ha crecido en detalles, pero es que en competiciones de la igualdad de la Euroliga o la ACB, los detalles son clave.
La energía y actividad defensiva se percibe en varias facetas del desempeño en su media pista. El Real Madrid Baloncesto se ha vuelto aún más incómodo. Los de Sergio Scariolo tocan más balones en penetración rival, cuando tienen que hacer un cambio defensivo tienen más tensión para reajustar con otras piezas, dan más contacto sobre las acciones rivales…
Este nuevo desempeño madridista les hace un cuadro mucho más sólido en defensa, pero eso solo es la punta del iceberg. El Real Madrid Baloncesto está obligando a sus rivales a coger peores tiros, a poner más veces el balón en peligro y, en general, a errar más. Esto se traduce en más transiciones, el hábitat natural del combinado de Sergio Scariolo. Están corriendo más y mejor y los problemas de fluidez ofensiva se ven enmendados.
Compartir más y mejor el balón
El Real Madrid Baloncesto lleva tiempo siendo mucho más generoso con la pelota. Los blancos generan mucho mediante la transición, pero también con nuevas situaciones diseñadas por Sergio Scariolo. No obstante, una de las claves es la gestión de la producción de ventajas. Los madridistas tienen paciencia para materializar los desajustes rivales y, mediante balones doblados y extrapass, hacen correr a los rivales detrás de la pelota.
En cuanto a compartir balón, es evidente que tiene que haber una querencia por parte de los jugadores del Real Madrid Baloncesto, pero eso no es todo. En esta labor también tiene que haber una implicación por parte de las piezas sobre el parquet que están sin balón. En este sentido, los integrantes blancos están más conectados, ofrecen mejores ventanas de pase, tanto exteriores, como en corte. Una labor difícil de inculcar a estrellas acostumbradas a tanta cota de balón.
La pizarra de Sergio Scariolo va haciéndose al equipo
Tanto en ataque como en defensa, este Real Madrid Baloncesto ha crecido mucho las últimas semanas. Esta labor, como no puede ser de otra forma, tiene una parte actitudinal, pero también de cerebral y ahí entra Sergio Scariolo. Varios de los planteamientos del técnico italiano han desatascado el flujo ofensivo, así como mejorado las prestaciones media pista.
Más defensa de cambios, pero no a cualquier precio
El Real Madrid Baloncesto venía siendo un equipo los últimos tiempos que, por perfil de interiores, siempre se había mantenido algo más reacio a los cambios defensivos. Este mismo curso, comenzó en esta línea. De hecho, por ello, el rol de Usman Garuba había estado en cuestión, ya que es un center móvil, más útil en otros quehaceres que no la defensa del aro. No obstante, esto ha cambiado.
Sergio Scariolo parece haber aumentado ligeramente el número de cambios en bloque directo. El Real Madrid Baloncesto los usa por momentos como norma, tanto con Tavares, como con Garuba. Eso sí, también es su defensa de contingencia, en caso de no haber defendido bien la acción, si en algún momento se quiere perseguir, pero alguien se engancha, cambio. Sin embargo, esto solo es el ‘qué’ y lo relevante es el ‘cómo’.
Los cambios defensivos del Real Madrid Baloncesto se ven muy mejorados por el aumento de tensión y concentración defensiva. El equipo está muy preparado desde lado débil para reajustar para minimizar el missmatch. Cuando un pequeño se queda con el cinco, rápidamente, los Lyles, Okeke, Deck… ajustan desde el lado débil para quedarse con el center, lo que minimiza el peligro.
Esta concentración de los jugadores de Sergio Scariolo con las caídas en roll de los interiores no es el único signo de mejora. En la línea exterior, Tavares siempre se ve muy ayudado cuando tratan de atacarle el uno contra uno por fuera. En muchas ocasiones se acaba dando otro cambio defensivo con el jugador más cercano. Cuando es Garuba el atacado, su perfil más autosuficiente en estas acciones hace que el equipo necesite menos ayuda. Por ello, en parte, viene ganando protagonismo.
Sistemas y variantes que vienen transformando al equipo
Sergio Scariolo tenía por delante el reto de conseguir que este Real Madrid Baloncesto creciera en juego media pista. Los blancos venían siendo letales a la carrera, pero con dificultades en estático. En este sentido, hay muchos sistemas que vienen dándole sus frutos. Sin embargo, si hubiera que mencionar el gran ABC del equipo, habría que hablar del ‘shuffle + stagger’.
La terminología técnica siempre complejiza las explicaciones, pero, en resumidas cuentas, es un bloqueo indirecto para que un jugador caiga a poste bajo para recibir, seguido de un doblo bloqueo de salida para un exterior. Es un formato muy típico en el baloncesto Euroliga y ACB, pero que el Real Madrid Baloncesto de Sergio Scariolo explota a las mil maravillas.
Perfiles de aleros y ala-pívots como los que tiene el Real Madrid Baloncesto mezclan a las mil maravillas para jugar este sistema. Hezonja, Lyles y Deck son muy determinantes en el poste bajo. Además, tener varias de estas piezas en pista permite que una de ellas castigue interior y que la otra abra el campo, corte sobre ese balón en poste bajo o ‘barra’ la línea de fondo si el suyo ayuda.
En un inicio el sistema comenzó dando puntos al jugador en cuestión que recibía en poste bajo. Mucho se habló del vaso comunicante que eran Lyles y Hezonja. No obstante, esa nueva pulsión pasadora del Real Madrid Baloncesto ha hecho que las ventajas que se generan con la caída también se puedan explotar en lado débil. Tiros abiertos, jugadores atacando la línea de fondo y cortes a canasta dan cota de tiro repartida entre los treses, cuatros y cincos del equipo. Todo ello, con la posibilidad de jugar con la salida de Campazzo para el pick and roll con Tavares, realmente difícil de defender.
Los bloqueos indirectos: la excelencia en la pauta defensiva de Sergio Scariolo
El equipo de Sergio Scariolo se ha convertido en el paradigma de la defensa de bloqueos indirectos. El Real Madrid Baloncesto es uno de los equipos más agresivos en las salidas bloqueadas para tiradores. Uno de los puntos de inflexión para que el equipo se arremangara y aumentara su nivel de dureza en ellas, fue la exhibición de Kevin Punter en la primera parte en ACB. Ese mismo día, ya en la segunda parte, Alberto Abalde dijo basta.
La pauta genérica que el Real Madrid Baloncesto viene usando frente a jugadores como Kevin Punter, Armoni Brooks, Mike James… en situaciones de salida de indirecto es la negación. Los tiradores siempre tienen un lado favorito para levantarse a tirar. En este sentido, Sergio Scariolo, con Alberto Abalde como principal abanderado, consigue impedir su salida, negar la línea de pase o invitar al tiro en una mala situación, en un volumen enorme de las veces. La pauta da sus frutos, pero el desempeño de sus piezas, no solo con el ferrolano, también con Feliz o Kramer, es excelso.