La actual Euroliga viene siendo una de las más igualadas de los últimos años. El nuevo formato parece estar regalando al aficionado una pugna por las zonas altas realmente apasionante. Equipos que venían siendo referencia la última década, como Panathinaikos, Barça Basket o AS Mónaco están un pequeño peldaño por debajo. En su lugar ha irrumpido una nueva ‘camada’ que amenaza con quedarse.
Zalgiris Kaunas, una estrella y un contexto
La temporada de Zalgiris Kaunas está siendo excelente. Sin ser uno de los grandes presupuestos de la Euroliga está demostrando poder competir en lo más alto. Quizás no vaya a acabar dándole para el top4, pero si parece que no pisará el play-in. Cuando se habla del equipo lituano, lo primero que se le viene a la cabeza a todo el mundo es el nombre de Sylvain Francisco. El base francés se está revelando como una superestrella de la competición.
Zalgiris Kaunas domina varios apartados estadísticos que bien representan las aptitudes del equipo. Para empezar, son el cuadro con mejor porcentaje de 3 puntos, también porque son el tercero por la cola en intentados. En ataque son un equipo temible, con un rating ofensivo solo superado por Olympiacos. Su estilo pausado, pero fiable ha dado sus frutos. Todo ello, con un ecosistema que nada a coartado el talento de un jugador como Sylvain Francisco.
Una de las claves del éxito en Euroliga del cuadro lituano ha sido el marco que se le ha presentado a Sylvain Francisco. El playmaker ha hecho una dupla temible en bloqueo directo con Moses Wright, pero detrás de ese juego de pick and roll de Zalgiris Kaunas hay muchas horas de diseño por parte de su entrenador, Tomas Masiulis.
La pizarra que ha catapultado a Sylvain Francisco
Tomas Masiulis toma muchas ideas de la escuela de Saras Jasikevicius, pero tiene pinceladas propias. Una de las claves para entender la brillantez del pick and roll entre sus dupla de oro es cómo se prepara previamente. El técnico de Zalgiris Kaunas utiliza bloqueos directos previos de exteriores antes de que Moses Wright y Sylvain Francisco hagan de las suyas. Con ello, llegan a su situación estrella con ventajas previas generadas. Si la transición ya ha dejado al rival en desventaja, cero elaboración, y directamente pantalla base-pívot.
Masiulis emplea bloqueos directos laterales de pequeños para luego jugar el pick and roll con el poste, pantallas dobles sobre Sylvain Francisco terminadas con el roll de Moses Wright e incluso salidas de indirectos que posteriormente bloqueen al base y, seguidamente, encontrar de nuevo ese juego base-pívot. Unas ideas repetidas en un volumen enorme de jugadas del playbook tanto con el francés, como con Williams-Goss y Maodo Lo.
Valencia Basket, un equipo Euroliga de autor
Que Valencia Basket y Zalgiris Kaunas sean dos de los equipos revelación de la Euroliga demuestra que no hay una sola manera de hacer buen baloncesto. Si los lituanos eran un equipo temible en ataque desde la pausa, la efectividad y el control del juego, los taronjas son puro ‘rock and roll’. El equipo de Pedro Martínez practica un juego que es seña de identidad y que tiene encandilados a los aficionados de muchos equipos.
Las claves del juego de Valencia Basket en Euroliga son el ritmo, la agresividad y generar por volumen. Los de Padro Martínez primero disparan y después preguntan. Son el segundo equipo que más triples lanza y que más anota. Eso sí, con porcentajes relativamente bajos. Entroncada con esa idea está su agresividad en el rebote ofensivo, que carga sin miramientos y hasta con cinco jugadores.
El principal objetivo es sacar de ritmo al rival. No importa tanto cuanto erren, sino cuanto pueden hacer errar al oponente jugando a una velocidad en la que no están cómodos. El Valencia Basket es el segundo equipo con más posesiones por 40 minutos de la Euroliga y en esas mareas revueltas se están moviendo como pez en el agua.
Un equipo más de patrones que de jugadas
El Valencia Basket tiene un playbook extenso. Si bien su libreto no tiene nada que envidiar al de otros equipos Euroliga, lo más importante de su juego no son los sistemas. Además de los puntos al contrataque, los de Pedro Martínez tienen en el 1×1 de sus exteriores su gran arma. Para poder desplegarlo en pista, juega mucho con los tiempos de bloqueo y con los spacings de juego.
La gran baza del Valencia Basket para que los Montero, Moore, Badio rompan a sus defensores es mediante los bloqueos fantasma y las pantallas rápidas. Estos ‘slips’ y ‘ghost’ son apariciones de un supuesto bloqueador que finalmente no interrumpe el paso. Con ello, genera muchas dudas en el defensor de balón que acaba siendo superado por sus manejadores.
Pedro Martínez también usa diferentes colocaciones para generar espacio para atacar uno contra uno: libera el sector lateral, los envía a línea de fondo, mueve ayudas (sobre todo las ‘next’) en el momento del ataque por esa zona… Evidentemente, también emplea situaciones clásicas y pick and roll central normal, base-pívot, pero siempre con estos conceptos en la cabeza de cara a resolver.
Partizan Belgrado: Joan Peñarroya y Carlik Jones se niegan a aceptar su sino
Muchos aficionados a la Euroliga se preguntarán por qué Partizan Belgrado está en un listado de equipos revelación. Su desempeño a nivel clasificatorio no pide precisamente destacarlo. Sin embargo, si se analiza el contexto bien merece un apartado en el artículo. La situación que ha vivido el equipo ha sido de dificultad máxima. A pesar de estar sin opciones, no le pierden el pulso a la competición.
Al margen de las dificultades relativas a la salida de Obradovic y los conflictos internos y externos, hay una circunstancia que parece tener el grado de crucial para el mal desempeño del cuadro Euroliga. La lesión de Carlik Jones fue trascendental. Tanto es así, que tras su regreso el equipo no para de ganar. Es uno de los jugadores con más impacto en pista de Europa y, en parte por ello, su renovación es primordial para el conjunto.
Partizan Belgrado acumula 5 victorias seguidas y muy buenas sensaciones en Euroliga ya desde hace tiempo. Carlik Jones parece la pieza que le faltaba a Joan Peñarroya para hacer carburar todo. Si bien en el pasado Cameron Payne o Dwayne Washington lideraron al cuadro del egarense, el playmaker americano ha trasformado al equipo. Todo ello, sin estridencias ni afán de protagonismo, algo que si bien no es una jugada de pizarra, se le puede dar buena parte del mérito al entrenador español. Muchos no pueden evitar pensar qué techo hubiera tenido el equipo con él.
Carlik Jones, un líder orgánico al juego
Las anotaciones de Carlik Jones en varias de las recientes gestas en Euroliga del equipo son realmente elevadas. Sin embargo, si se observa un partido del cuadro de Joan Peñarroya se puede ver como el jugador no absorbe todo el juego del equipo, ni tan siquiera hay un entramado para que brille. Partizan Belgrado sabe cómo encontrarle y él sabe esperar su momento.
Lejos de lo que un día se llegó a pensar de los interiores de Partizan Belgrado, están demostrando gran lectura táctica en pick and roll. Su buena interpretación de los espacios está ayudando mucho a los manejadores. En este sentido, sobre todo Bruno Fernando y Osetkowski están entendiendo cuando bloquear más alto y más bajo, cuando continuar rápido y cuando fijar más tiempo. Además de interpretar si utilizar el roll corto, largo o el pop. Carlik Jones, un base ‘jugón’ muy inteligente en estas lindes ha encontrado socios de nivel.
Carlik Jones no tiene problema en no tener el balón. Si bien es un generador, si se observan los puntos anotados, se pueden ver muchas transiciones en las que no conduce la pelota y muchos ataques media pista en los que espera en lado débil. Eso sí, sus compañeros tienen claro que hacerle llegar la pelota siempre es buena opción, eso ayuda a que él no la ansíe tanto. Su juego es agresivo, pero seguro. Tiene pocas pérdidas y suele tomar la decisión más acertada colectivamente. Algo difícil con jugadores de este caché y este talento individual. Punto para Joan Peñarroya.
Al igual que es capaz de esperar su turno en lado débil, también sabe iniciar generando en pick and roll, pero compartir balón. Muchos equipos saltan al 2c1 sobre él y no tiene problema en encontrar compañeros liberados. El playbook de Joan Peñarroya con los serbios no es de los más elaborados, pero sí ha conseguido que el equipo tenga paciencia para materializar esas ventajas. De hecho, esos balones que suelta, en muchas ocasiones le regresan en una posición liberada.