El Real Madrid Baloncesto vive un momento de poca certidumbre. La dirección deportiva ha sufrido cambios y el banquillo ahora está liderado por Pedro Martínez. Ya hay llegadas muy bien encaminadas, pero también adioses notables. Trey Lyles y Mario Hezonja han sido los dos nombres propios del curso. Uno, ya fuera, el otro podría seguir un camino similar. El plantel vive una revolución, desde sus líderes, hasta su propuesta de juego.
El estilo Pedro Martínez llega al Real Madrid Baloncesto: La construcción de un estilo desde la defensa y el rebote
Las bases del nuevo entrenador del Real Madrid Baloncesto pueden adaptarse ligeramente a la plantilla, pero la idiosincrasia de Pedro Martínez es innegociable. Su estilo y propuesta ofensiva y defensiva es inconfundible, pero tampoco es para todo el mundo. Su llegada a la casa blanca no se puede entender si no es enmarcada en una apuesta del club por este tipo de juego. Sin duda, hay bases que se empezarán a ver desde el primer día.
Todo el mundo habla del ritmo ofensivo de los equipos de Pedro Martínez. Sin embargo, alcanzar ese nivel de dinamismo y eficiencia no se construye a base de pedir correr. Para poder salir rápido hace falta recuperar el balón y hacerlo en situaciones ventajosas. Pedro Martínez, para ello, apuesta por defensas muy ambiciosas: con traps, rotaciones y una presión sobre el balón a todo campo. Con ello, el Real Madrid Baloncesto cambiaría radicalmente el planteamiento. Buscarán precipitar al rival e inducirle a malos tiros y pérdidas provocando recuperaciones de balón ventajosas para correr.
La defensa para el nuevo entrenador del Real Madrid Baloncesto empieza desde el segundo uno. La idea defensiva comienza ya en el ataque. Pedro Martínez manda a un número elevadísimo de jugadores al rebote ofensivo, ahí emparejan pares y, en caso de no capturar, empieza la agresividad sobre el poseedor del balón. Tampoco es raro verle presionar tras canasta o balón muerto. Ideas que asientan una identidad.
Los automatismos en ataque que se implantarán en el Real Madrid Baloncesto
Más allá de la recurrente mención al rebote ofensivo de Pedro Martínez hay varios patrones comunes que también hacen muy identificable el juego del nuevo técnico del Real Madrid Baloncesto. En la línea del tema del ritmo comentado anteriormente, están la relevancia de esos primeros segundos, incluso décimas, con el balón ya en posesión. Tras rebote, es muy habitualver a los jugadores salir botando, incluso con algunos interiores, para mejorar las líneas de pase en transición. Tras canasta, tratan de que el balón dé el mínimo número de botes posibles. Si pueden cogerla según cae y sacar rápido, no dudan.
En transición, y más probable aún en una plantilla de la calidad de la que puede conformar el Real Madrid Baloncesto, no se cortarán de lanzar de tres. Los pases verticales en contrataque son el ABC de las normas en carrera de Pedro Martínez y si hay posición de tiro, se tira. Los jugadores, al correr todos sin balón, incluso los interiores, llegan en velocidad para atacar el rebote ofensivo.
La transición de Pedro Martínez es un tema de estudio recurrente. Sin embargo, su baloncesto es mucho más rico que anotar a la carrera. Sus inicios rápidos para lo que comúnmente se llama ‘llegar jugando’ (aprovechar las ventajas de la transición para no parar el juego y que la defensa no se asiente) son también claves en la idea del nuevo técnico del Real Madrid Baloncesto. Además, figuras como los bloqueos directos ‘ghost’ (fintados, sin llegar a bloquear) entre exteriores y los aclarados potenciarán mucho a los penetradores del conjunto blanco.
Un mercado de fichajes para implantar un estilo
El reto que tiene por delante el Real Madrid Baloncesto es mayúsculo este verano. Tendrá que reestructurar una plantilla para adaptarla a una manera muy concreta de jugar. Su primer fichaje ya ha sido toda una declaración de intenciones, Jaime Pradilla. Más allá de que venga del exitoso Valencia Basket de Pedro Martínez, es un perfil que aglutina varias de las aptitudes que vertebran el estilo del catalán. Cargar el rebote ofensivo, dinamizar transiciones capturando el balón y botando y dando pases verticales son dos de las grandes cualidades que hacen del maño todo un paradigma de ese modelo de juego.
Los nombres de Isaac Bonga o Timothé Luwawu-Cabarrot también son muy explicativos de lo que busca Pedro Martínez para el Real Madrid Baloncesto. Más allá de que se completen o no, lo que está claro es que los perfiles autosuficientes en ambos lados de la pista son la tónica. Jugadores con aptitudes para poner en práctica esa defensa a toda pista agresiva y cargada de dos contra uno y rotaciones en media pista. Moldes potentes que sean capaces de sacar talento sin escatimar en defensa. Además, si algo ha aprendido el alero francés con Galbiati es a vivir en el ecosistema de constantes transiciones.
Cambio de cliclo y cambio de roles
Dos perfiles que podrían relanzarse con el cambio de técnico del Real Madrid Baloncesto son Theo Maledon y Andrés Feliz. Si hay un tipo de jugador que sale beneficiado del paso de Pedro Martínez por un equipo son los exteriores penetradores y los pequeños potentes en defensa de balón. El francés y el dominicano encarnan roles muy interesantes para esta praxis. De hecho, un perfil como Cárdenas, de mucho menos caché, salió beneficiado precisamente por cumplir con ese rol. Ambos podrían ser un cuchillo tanto en las pantallas ghost, como en los aclarados laterales. El icónico Iverson Cut de Pedro Martínez parece hecho para ellos.
En cuanto a los pesos pesados del vestuario, Facu Campazo también puede ser un perfil que se adapte bien. La capacidad de trasladar el balón de pista a pista, de elegir el mejor pase y resolver superioridades, puede llevar el estilo Pedro Martínez al culmen. Con el argentino más enfocado en las traslaciones y con algo menos de peso en el juego de pick and roll clásico en media pista, el jugador puede volver a la cima y su equipo con él. Un poco lo que buscó en su día en Darius Thompson que, por cuestiones que parecen extradeportivas, no cuajó.
Habrá que ver qué tiene pensado el técnico para Edy Tavares. El caboverdiano es el mejor en lo suyo, pero es cierto que no es el típico interior ágil que le gusta al ex de Valencia. Con él, el uso habitual de Pedro de slips (bloqueos rápidos y cortos) y de flips (cambios de orientación en el bloqueo) pueden lucir menos. Sin embargo, su talento se impondrá y el míster le buscará un contexto favorable. Por su lado, Mario Hezonja podría ser el que peor encaje tenga. Su papel más trascendente con balón que en acciones sin él y las posibles dificultades para entender la política de rotación podrían complicar su estancia. De hecho, todo apunta a una salida.