El antes y después de una leyenda: Dominique Wilkins

¿Quién no ha jugado a baloncesto alguna vez en un campo de tierra?

¿Carlos, te animas a jugar a basket?”. La pregunta era de mi compañero de clase Daniel Antonio Blanco. Era 1988, estamos en el patio, el del entonces conocido por la gente oriunda como ‘Campo del Sepu’ debido a los grandes almacenes que lo limitaban pero que ya permanecían inoperantes. Aquel campo de tierra nos liberaba después de casi media jornada en el cole, la Academia Balaguer, la misma donde luego se formaría el jugador de fútbol del Barça Jordi Alba. Localizado en la ciudad donde nací, L’Hospitalet de Llobregat, el cole reside en el barrio de la Florida (¡Canela!) y el patio que utilizábamos, a razón las limitaciones físicas de la Academia en cuestión, también estaba ubicado allí. Estábamos estudiando sexto del desaparecido, pero ya por siempre en nuestras memorias, EGB.

Y rescato la pregunta... "¿Te animas a jugar a basket?" Hoy, 30 años más tarde, mi respuesta habría sido (evidente) positiva pero entonces todos jugábamos a fútbol. A pesar de que dos piedras representaban dos sendas porterías la mayoría de la clase nos juntábamos allí para patear el balón de cuero, mientras una canasta plantada en la tierra sólo solía ser ocupada por dos o tres chavales. Dani era uno de los que siempre estaba allí lanzando a canasta. Aquel día le dije que sí y ya no hubo vuelta atrás. Hasta monté una miniliguila. Se llamaba Liga NBA. ¡Qué original! Apuntaba los resultados en un pequeño carpesano. Había cuatro equipos y cada uno estaba formado por dos alumnos o alumnas. Celtics, Bulls, Pistons… Habían un par de compis en clase que jugaban en la cantera del entonces Cirsa Hospitalet y en el AS pero no recuerdo que se apuntaran. Sí recuerdo que por ahí liamos a otro compañero llamado Raúl Castillo. Como refuerzo a aquella iniciada pasión que nunca se iría, para siempre en mi retina... los viernes por la tarde, antes de la serie ‘Superagente 86’, veía a los Knicks, Bulls, Celtics... en ‘Cerca de las Estrellas’ con Ramón Trecet. Pero mi pasión pertenecía a otro equipo. Un equipo del que sólo había visto resúmenes, los Atlanta Hawks. Me flipaba mucho su camiseta, luego la copió el Juver de Murcia. ¡Y es que tenían a dos jugadores que habían ganado un concurso de mates… Dominique Wilkins (2.03m/París/1960) y Spud Webb. Uno de ellos medía 1.68 que era lo que medía Dani. ¡Qué locura! ¿Él también podría jugar allá? Me preguntaba.

Dominique Wilkins.
Dominique Wilkins.
El caso es que regularmente veía junto a mi madre, que aprovechaba para planchar, partidos de la NBA. Ambos, incluso ella más, nos sabíamos los nombres de los jugadores más destacados. Ewing, Jordan, Magic Johnson, Olajuwon, Larry Bird, Drexler, Bogues… pero en el equipo en cuestión habían dos jugaban que; juntamente con Ricky Winslow, Epi, Villacampa o Wayne Robinson... me habían enganchado al baloncesto: Debo decir que también me gustaba el curro que hacían Moses Malone, a pesar de no ser un gran estilita. Pues bien, fue el equipo que yo representaba en mi liga colegial, aunque Dani me decía siempre: “tú eres Vinnie Johnson, el ‘Microondas’, y yo Robert Parish, el ‘Jefe’”. Ya pueden deducir que él era bastante más alto que yo… a lo que yo respondía con firmeza: “no, yo soy Dominique Wilkins”.

Disculpen el rollo, pero de ahí mi devoción por Wilkins y que quiera dedicarle unas líneas el dia de su cumpleaños. Era plástico, espectacular, incisivo y competitivo aunque nunca pudo, ya no digo conseguir un anillo, ni siquiera tuvo el privilegio de acceder a una final NBA. A él lo que le gustaba era destacar y anotar y anotar sin descanso.

RECORRIDO POR SU 'COJA' CARRERA EN LA NBA

  • En la 1982-83: Wilkins era elegido en el Draft, llegaba de la Universidad de Georgia, coincidiendo con un mítico en Israel como Lavon Mercer, donde se había convertido en una leyenda. Fue con el número 3 por debajo de James Worthy y Terry Cummings y consiguiendo jugar los Playoff ya en su primera temporada. A pesar de tener impacto en la serie 'sólo' recoger experiencia ante unos Boston que se deshacían (2-1) de él en primera ronda. Un tal Bird ya daba bastantes lecciones.

 

  • En la 1983-84, Play off de nuevo, esta vez eran los Milwaukee quienes por 3-2 decían adiós a los halcones.  Uno de los de verde más decisivos era Marques Johnson ¿Vieron su genial actuación de 'chungo' en el film ‘Los blancos no la saben meter’?

 

  • Integrantes del concurso de mates del 85 que ganó Nique.
    En la 1984-85, los Hawks eran un equipo muy flojito ya sin Dan Roundfield ni Johnny Davis donde lo que más se destacó fueron 48 tantos que consiguió su joven estrella. Nuestro ‘Nique’ también ganaba el concurso de mates a pesar de la participación de MJ.

 

  • En la 1985-86, en segunda ronda, pierden 4-1 de nuevo ante los Celtics que acabarían siendo campeones. A los ya brillantes Bird y McHale se le añadía la dupla interior Parish-Walton, demasiado para el bueno de Tree Rollins.  Wilkins anotó 38 y 37 puntos en el tercero y cuarto partido. Dominique acabaría como mejor anotador de la competición con 30.3 puntos por encima de Alex English.

 

  • En la 1986-87, excelente balance de 57 -25 pero fueron apeados en la segunda ronda por unos Pistons que ya iban de camino a ser el equipo dominante de la NBA a base de talento, hambre y hostias, muchas hostias. La venganza perfecta para un equipo vengativo que justo el curso anterior había sido eliminado por los mismos Hawks en la misma ronda. Mala suerte para Wilkins y los suyos que perdieron dos partidos por la mínima pero es que la serie de Isiah Thomas fue tremenda. Aquella temporada se inmortalizó un duelo increíble entre ‘Nique’ y un tipo llamao Michael Jeffrey Jordan. El primero enchufó 57 y el segundo 41. 

 

  • Dominique Wilkins hunde el balón en el antiguo templo de los Celtics (Foto: Miqui Forniés)
    Dominique Wilkins hunde el balón en el antiguo templo de los Celtics (Foto: Miqui Forniés)
    Larry Bird, con la ayuda del gran admirado por mi amigo de clase... Robert Parish y la solidez del ya fallecido Dennis Johnson, dinamitó sus ilusiones en la 1987-88 en una competida serie que acabó 4-3 a pesar de la exhibición de DW en el cuarto partido en el que llevó a los suyos a la victoria con la nada desdeñable cifra de 40 puntos. Wilkins acabaría como segundo máxima anotador de la liga con 30.7 puntos por partido, curiosamente superándose respecto a la anterior temporada pero superado  ‘Air’ que se iría hasta los 35 por noche.

 

  • En la 1988-89 serían los Milwaukee los que les dejarían esta vez, a la inversa que el año anterior, fuera a las primeras de cambio por 3-2. Y es que los Bucks tenían en el banco, siempre por pocos minutos, al mejor sexto hombre de la liga, un destroza redes llamado Ricky Pierce.  

 

  • En la 1989-90, un desastre, ya sin Reggie Theus y con un rookie que había jugado con la Unión Soviética pero con poco punch en la liga, imaginen los prejuicios a pesar de que ya había roto el hielo Šarūnas Marčiulionis unos años atrás, llamado Alexander Volkov, no se clasificaron ni para el Play off.

 

  • En la 1990-91 se topan en la primera eliminatoria con los vigentes bicampeones, los Bad Boys de Chuck Daily. Un ajustado 3-2 decantaba la balanza para su rival. En el último partido en Detroit, Dennis Rodman y su panda anulaba a Wilkins (4/18 en tiros de campo) para ganar de paliza. De paso, ‘El Gusano’ cogía 20 rebotes. No obstante, la supremacía de los Bulls de Jordan y Pipen se implantaba aquella misma temporada.

 

  • En la 1991-92; sin Malone, Doc Rivers o Battle se hunde el barco y de nuevo se quedan sin jugar la postemporada. Este mismo curso ‘Nique’ le endosaría 52 puntos a los Knicks pero no serviría para que su equipo ganara el choque. Significativo.

  • En la 1992-93… el fichaje de un base ultradefensivo como Mookie Blaylock les hizo subir un peldaño y volver a Play off, pero la bestia negra de los Bulls se cruza de nuevo en su camino. Los barren en la primera eliminatoria por un contundente 3-0. Hay que decir que, a excepción del primer choque, les compitieron. Partido 1: Jordan, 35 puntos y Wilkins, 24. Partido 2: Wilkins, 37 y Jordan, 29. Partido 3: Jordan, 39 y Wilkins, 29. Por cierto, ‘Nique’, por segunda vez gana el concurso de mates. Se había presentado 5 veces, un tipo... persistente.

  • En la 1993-94… ¡Por fin los Hawks pasan de ronda! 3-2 ante los Miami pero… Wilkins ya había sido traspasado a uno de los peores equipo de la NBA en aquel momento, los Clippers de Billy Cristal, el humorista.

 

  • La siguiente temporada, 1994-95, jugaría en Boston donde, aunque ya con Wilkins de bajón físico, consiguieron alcanzar los Play off gracias a un fenómeno croata llamado Dino Radja con el que "The Human Highlight Film" compartía protagonismo. En la primera ronda sólo conseguirían robarle un partido a los favoritos al título, los Orlando Magic de Shaquille O’Neal, Penny Hardaway, Horace Grant y aquel chico que la cagó rotundamente fallando tropecientos tiros libres en el primer partido de las finales contra Houston. Los de Rudy Tomjanovic, encantados, aprovecharon el regalo y seguir ganando en la serie para llevarse así el anillo a contra pronóstico ¡Ay, NICK ANDERSON! 
    Tras ese verano, Wilkins juega con la selección de EE.UU. en el Mundial de Toronto y es Oro. 

 

UNO DE LOS FICHAJES MÁS ESPECTACULARES DE EUROPA

Con 35 años Wilkins necesitaba volver a sentirse una superestrella y por varios milloncejos decidió fichar por el Panathinaikos. El problema es que allí entrenaba Boza Maljkovic que no estaba para florituras y sólo quería ganar aunque hubiera accedido al capricho de los ‘amos’ del PAO. "Partidos a 50 puntos señor Wilkins" a lo que crack entonaba aquello de "What the fuck... si eso lo metía yo sólo en un sólo partido". El diálogo va de mi cuenta.

La guerra entre el coach croata y ‘Nique’ fue tal que su estrella, todos suspiramos con su fichaje, acabó con Wilkins defenestrado en el banquillo con la pertiente cara de póker. El final de la historia se escribió con Wilkins ‘huyendo’ del equipo. Personalmente me pareció bastante decepcionante. Seguramente por tenerlo por un marciano o un Dios o ambas cosas… y también englobo su etapa posterior en Italia. No reconocí a aquel jugador elegante y fluído. Aquí me parecía, incluso, algo tosco y limitado. No obstante, Wilkins tuvo tiempo de ganar una Copa griega y Liga Europea en el 96 gracias, entre otras cosas, ésta última porque los árbitros concedieron como válido aquel famoso tapón ilegal de Stojan Vrankovic a Montero. 17 años después, Wilkins volvería a decepcionarme cuando en una entrevista concedida a El Mundo Deportivo le preguntaron por aquella acción y él aún aseguraba que el vídeo todavía no se había inventado o lo que es lo mismo: “No, nunca, no tocó el tablero, no llegó a tocar el tablero, el tapón se produjo antes. Y ganamos. Sé que cuando pierdes un partido tratas de buscar culpables, razones y excusas para encontrar las razones de la derrota. Entiendo que para el Barça fue una decepción, porque tuvo una oportunidad. De hecho, ese partido nunca tuvo que llegar a esa situación en la que un tapón fuera decisivo, porque ganábamos por 12 puntos cuando faltaban dos minutos para el final, pero ahí los árbitros no pitaron demasiado bien, así que le puedes echar la culpa a eso también. En fin, tampoco puedes estar toda la vida pensando en lo que pasó o lo que pudo pasar”. Off the topic, Vrankovic, en 34 minutos, sólo se dignó a tirar un tiro que no anotaría y a añadir a ese 'legalizado' tapón, dos más.

Y de ahí Wilkins volvió con su molinillo a la NBA para jugar en San Antonio, entonces uno de los peores equipos de la NBA (¡Con David Robinson pero aún sin Tim Duncan o Greg Popovic de primer entrenador!) para poder tirarse hasta las zapatillas. En la 97-98, lo intenta de nuevo en Europa, en otro gran equipo, la Fortitudo Bologna de David Rivers, Fucka, Myers… que cayó justo antes de la Final Four tras ser eliminados por sus vecinos de la Virtus que acabarían siendo los reyes de Europa. Cabe destacar que Wilkins jugó lesionado el último partido de la serie y, aún así, se fue hasta los 23 puntos, 12 rebotes y 4 asistencias con 38 años. En la lucha por el ‘Scudetto’ las cosas no pudieron ir peor, en último partido de la serie Final, cuando todo estaba de cara para que la Fortitudo se llevara el título… ¡Chasco! Pierden lo imperdible. Ganando de 4 puntos a 27 segundos, Wilkins cometió falta en un triple sobre Danilovic que además anotó. Aquel 3+1 acabaría con el serbio forzando la prórroga y... ganándola (10 puntos en el tiempo extra).

La siguiente temporada Jacques Dominique Wilkins, ya rozando los 40 años, se dejaría de líos y ficharía por los Orlando para retirarse allí la 98-99. Tan sólo anotaría 5 puntos de media en 27 partidos y un 37.9% en tiros de campo pero, por primera vez, compartiría equipo con su hermano Gerald que también se retiraría ese curso.

¿QUÉ FUE DE DOMINIQUE?

Dominique Wilkins posando con la camiseta de los Hawks (Foto: Alfonso Herran)
Actualmente es vicepresidente de “Basketball & Special Advisor to CEO”. En su franquicia de siempre y en la ciudad que le ama, Atlanta. Ejerce de consejero y también lo utilizan para dar charlas sociales. El club le retiró su nº21 y su elástica cuelga junto a la de leyendas como Bob Pettit y Lou Hudson. DW también forma parte del Hall of fame. Ahora ‘Nique’ disfruta viendo a su sobrino Damien Wilkins, hijo de Gerald, jugando en los Pacers o con su hijastro Isaiah Wilkins que juega en la universidad de Virginia.

Se dice que desde su estancia en Italia, Boloña, se aficionó al vino, -en el buen sentido, no me sean mal pensados-, y creó su propia marca. No es de extrañar, teniendo la toscana a una hora de coche…

El punto negro de su vida se centra en que sufre de diabetes, misma enfermedad por la que murió, principalmente, su abuelo y su padre, este último piloto en el ejército estadounidense que estuvo asignado en Francia durante un tiempo, de ahí que el pequeño Dominique naciera en París. Su hermano Gerald, tres años más joven, ya vería la luz, desde el primer día, en Georgia.

 

 

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